La familia «MALLARINO» nos invade un gran dolor para despedir un gran hombre y a un excelente maestro a quien vamos a recordar siempre por esta gran sonrisa que en todo momento tenía, por esa manera de enseñar con amor y por el inmenso aprecio que sintió por todos. Sabemos que sigue viviendo en nuestros corazones y que ninguno de nosotros le vamos a olvidar porque le queremos mucho y sentimos una profunda gratitud por todo lo que hizo por sus estudiantes y compañeros de trabajo. Nunca le olvidaremos, nuestro querido maestro AZAEL MONTOYA.
